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Autocuidado: una habilidad para la vida

Cuando hablamos de autocuidado nos estamos refiriendo al acto voluntario de adoptar medidas que contribuyen a nuestra salud y bienestar.Cuidar nuestra salud implica un compromiso con nosotros mismos, con nuestros sueños y aspiraciones.

Para que esos sueños se realicen es bueno echar una mirada a nuestros hábitos y reflexionar,  en qué medida estos contribuirán a lograr aquello que  ardientemente deseamos. No hay duda que uno de los pilares para lograr todo lo que queremos es nuestra salud.  Cuando gozamos de buena salud nos sentimos empoderados.

Desde esta perspectiva, el autocuidado nos da la capacidad para tomar decisiones sobre el estilo de vida que queremos para alcanzar una mejor calidad de vida.

Hablar de autocuidado involucra el hacer uso de nuestras potencialidades para poner en práctica una filosofía de vida ligada a las experiencias de la vida cotidiana.

Las habilidades para la vida son herramientas de las cuales nos valemos para lograr nuestra realización personal,  y el autocuidado nos ofrece la posibilidad de trabajar sobre nosotros mismos, sobre nuestros hábitos y creencias para tener una vida plena y saludable.

El autocuidado como habilidad para la vida es una capacidad que nos permite hacer un mejor uso de nuestros recursos internos y externos, constituyéndose en  una estrategia importante para la protección de la salud y la prevención de la enfermedad.

Cuatro habilidades que favorecen el autocuidado:

Aceptación: aceptar lo que sucede, lo que nos gusta y lo que no nos gusta, aceptar que la vida tiene ciclos, que hay cambios biológicos, psicológicos. Aceptar es parte de nuestro crecimiento personal. Aceptar es fluir y cuando no aceptamos se crea un conflicto en nuestro interior que puede desencadenar en frustraciones y enfermedades.

Adaptación: La vida es un proceso continuo de cambio y transformación y nuestro cuerpo va adaptándose a esos cambios. Nosotros podemos favorecer esa adaptación creando nuevos patrones de comportamiento, rutinas de ejercicios y hábitos dietéticos que nos ayuden a tener una vida saludable.

Planificación: planificar actividades dentro y fuera de la casa, buscando alcanzar  metas, llevar a cabo proyectos que le den sentido y significado a nuestra vida.

Ayuda mutua: las acciones en beneficio de otras personas nos benefician personalmente ya que nos reportan alegría y satisfacción. El hecho de sentirnos útiles nos llena de energía y mejora nuestro estado de ánimo.

Recuerda que tú eres el protagonista de tu destino,  utiliza sabiamente todo lo que tienes a tu disposición para ser plenamente saludable.

Puedes compartir esta información con tus amigos y familiares, seguramente te lo agradecerán. También me gustaría saber tu opinión sobre el tema,   te invito a que dejes tu comentario.

Muchas gracias.

 

About The Author

Juana Alida

Educadora, Enfermera, Coach de vida, experta en Desarrollo Personal. Con amplia experiencia profesional en las áreas de Salud y Educación.

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